Tener las calles limpias de cacas de perros y energía gratis es algo a lo que nadie diría que no. El proyecto StreetKleen BIO Project propone usar los excrementos de perros para crear biogás en los parques públicos. Es un esfuerzo comunitario que promueve el civismo entre aquellos que tienen mascotas para que dejen las calles como las encontraron, y se pretende a la vez disminuir el impacto del metano (CH4). El metano es el gas que desprenden los excrementos y es entre 30 y 70 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2) como gas de efecto invernadero.

En un contenedor estanco se produce la digestión anaerobia (en ausencia  de oxígeno) de los deshechos orgánicos por parte de microorganismos. A medida que el biodigestor se va llenando, alguien tiene que girar la manivela para revolver el contenido de manera que el metano suba a la parte de arriba. A través de una tubería se quema el metano para alumbrar con su llama una farola.

Biodigestor parques públicos

Al final del proceso se genera dióxido de carbono y agua, y a pesar de emanar CO2, éste gas resulta mucho menos contaminante que el metano cuyas fuentes de contaminación no se suelen tener en cuenta. Las ventajas de este sistema es la contribución al reciclaje de nutrientes, el tratamiento de residuos y el control de los olores.