No despidamos el año sin conocer una bonita historia de como unas personas son capaces de llevar un rayito de luz a un lugar que carece completamente de recursos. Esta es la historia de unos maestros de la música, Luis Szarán y Fabio Chávez, que en 2011 idearon un programa educativo para enseñar música en Cateura, una localidad de Paraguay. Sus habitantes viven en medio de una extrema pobreza y no podían plantearse ni de lejos tocar un instrumento. Aunque el propósito de estos emprendedores sociales era bueno, pronto se vieron en dificultades ya que los instrumentos de los que disponían ni de lejos bastaban para la legión de niños y jóvenes que se apuntaron a su programa. Entonces, entró en escena Nicolás, un aldeano acostumbrado a subsistir de la basura de un vertedero cercano igual que muchos de sus vecinos.

Este artista empezó a reciclar todos los elementos de basura a su alcance para construir instrumentos, desde violines a contrabajos pasando por flautas traveseras, para que los chicos y chicas de Cateura pudieran emprender sus primeras lecciones musicales. El sonido de estos instrumentos es absolutamente espectacular. Hoy en día, forman el grupo Sonidos de la Tierra y su objetivo es formar una gran orquesta con los chicos de Cateura.

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