El Controversy Tram Inn es un hotel que destila creatividad por todos los lados. Para empezar, las habitaciones son vagones de tren reconvertidos y los muebles son piezas recicladas. Nos podemos encontrar desde una cama que es una barca a un neumático reciclado en lavabo, así como mesas de comedor hechas con señales de tráfico o mobiliario propio de un tren que se reconvierte a las necesidades de una habitación de hotel. Los exteriores tampoco tienen desperdicio como una “videoteca” en forma de platillo volador y en general da la impresión que el propio hotel es en sí el atractivo turístico.

Este hotel tan divertido está en Hoogwoud, Holanda, y además está situado en una granja con todo tipo de animales. Las habitaciones cuentan con nevera y cocina y los precios no son especialmente caros (a 60 euros por noche).