El Sono Sion es una pequeña gran revolución desde la llegada de los coches Tesla. No sólo es un coche eléctrico sino que es independiente y no necesita ninguna recarga. Esto es gracias a los 7,5 metros cuadrados de placas solares que lleva adheridas a la carrocería y que le otorgan una autonomía de 30 km. Con su batería de 30kWh cargada totalmente puede alcanzar los 250 km y, en caso de condiciones desfavorables, puede cargarse como cualquier otro coche eléctrico.

El factor revolucionario no es que las placas solares formen parte del coche, ya ha habido otros anteriormente (véase el World Solar Challenge), sino que se haya presentado como un coche funcional cuya venta en el mercado es factible y con un precio más que razonable. El coche se vende por 16.000 euros a lo que hay que añadir 4.000 euros de la batería si se compra, los diseñadores contemplan que se pueda alquilar.

La compañía Sono Motors desarrolló este modelo gracias a la participación popular y pretende que el coche pueda ser utilizado fácilmente como coche compartido. Ahora anuncian que se pueden hacer pedidos por tan sólo 500 euros y que la fabricación empezará en 2019 en cuanto tengan 5.000 de estos pedidos.

Si no fuera suficiente, un dato curioso es que han utilizado una especie especial de musgo en el salpicadero para mantener una humedad óptima dentro del coche y para purificar el aire. Desde luego han conseguido una simbiosis sorprendente entre máquina y naturaleza.